Profepa detiene extracción ilegal de recursos forestales en bosque de Tlaxcala
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detuvo este miércoles la extracción ilegal de recursos forestales en un bosque ubicado en territorio tlaxcalteca, tras detectar daños ambientales provocados por actividades realizadas sin las autorizaciones correspondientes.
De acuerdo con un comunicado de la dependencia federal, inspectores ambientales realizaron un operativo en una zona boscosa donde se realizaban trabajos de extracción de tierra y material pétreo sin contar con los estudios de impacto ambiental ni los permisos de cambio de uso de suelo requeridos por la legislación vigente.
Clausura preventiva
Las autoridades procedieron a la clausura temporal de las actividades y colocaron sellos oficiales en la maquinaria empleada para la extracción. Según fuentes de Profepa, los responsables de la operación no pudieron acreditar la propiedad legal del terreno ni presentar documentación que justificara el aprovechamiento forestal.
"La extracción estaba provocando la remoción de vegetación nativa y afectando la estructura del suelo en una zona que cumple funciones de recarga de mantos acuíferos y hábitat de fauna silvestre", explicaron representantes de la procuraduría ambiental.
Investigación en curso
La Profepa inició un procedimiento administrativo para determinar las sanciones correspondientes, que pueden incluir multas económicas, restauración del área afectada y, en caso de comprobarse delitos ambientales graves, la consignación ante el Ministerio Público Federal.
Este operativo se suma a otras acciones de vigilancia ambiental que las autoridades federales han intensificado en Tlaxcala durante los últimos meses, particularmente en zonas forestales de municipios como Tlaxco, Calpulalpan y Huamantla, donde se han documentado intentos de cambio de uso de suelo irregular.
Organizaciones ambientalistas locales han señalado repetidamente la necesidad de fortalecer la vigilancia en áreas naturales protegidas del estado, donde la presión por el desarrollo urbano y agrícola representa una amenaza constante para los ecosistemas forestales.
FUENTES CONSULTADAS

